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CÓMO ADAPTARNOS AL CAMBIO HORARIO DE INVIERNO

Este fin de semana, la noche del sábado 27 al domingo 28 retrasamos el reloj. A las 3,00 a.m. de la madrugada del domingo volverán a ser las 2,00 a.m.

Pero pese a poder dormir una hora más, este cambio nos puede provocar cansancio y estrés.

La melatonina es una hormona que produce nuestro organismo y regula el ciclo diario de sueño. Su producción es estimulada por la oscuridad y se inhibe en presencia de luz.

Este cambio de hora hace que anochezca más temprano. El cuerpo empieza a segregar melatonina antes y por tanto tendremos más sueño cuando aún estemos activos. La sensación de cansancio se hará más evidente.

Si además nos levantamos muy pronto, cuando aún está oscuro, percibiremos una mayor sensación de agotamiento. Esta sensación puede alargarse durante el día, dando la impresión de que no podemos llegar a todo.

Junto al cansancio, los trastornos digestivos o el envejecimiento de la piel son algunos de los efectos probados.

 

¿Cómo podemos adaptarnos a este cambio horario?

  • Comienza el día con un desayuno completo y saludable: es la clave principal para evitar problemas de concentración, sensación de debilidad o desorientación.
  • Busca la luz del sol: los días ya son más cortos y tenemos menos horas de sol. Aprovecha para pasear en las horas centrales del día.
  • Haz ejercicio físico moderado: el ejercicio físico te activará y te dará energía para poder llegar en mejores condiciones al final del día.
  • Limita el consumo de bebidas estimulantes: al menos durante la segunda parte de la jornada.
  • Consume alimentos antiestrés: plátanos, frutos secos, aguacate, chocolate…con moderación.
  • Mantén una adecuada hidratación: beber al menos 2 litros de agua al día asegura un buen funcionamiento celular.
  • Cena ligero: el estómago debe estar satisfecho durante todo el periodo de descanso.
  • No compenses el cansancio con siestas: solo lograrás alterar aún más tu reloj interno.

Dra. Myriam S. Mosquete

Directora Médica